Sin embargo, aunque se pueden evaluar positivamente todos los avances logrados hasta ahora, tenemos que decir claramente que nos falta muchísimo para estar a las alturas de los requerimientos de toda la organización y los desafíos políticos a que estamos enfrentados en este período. Entre las dificultades y deficiencias que se visualizan es el funcionamiento de nuestra organización en la base, esa es la gran preocupación diaria y la gran tarea que debemos asumir por el conjunto de los dirigentes, porque en el corto plazo, tenemos la realización de la Asamblea Nacional de la Confederación en el mes de marzo.
En la misma senda de fortalecimiento y desarrollo debemos estar claros y concientes que tenemos como trabajadores y como organización campesina para este año 2007 el desafío de participar en el Congreso de la Central Unitaria de Trabajadores, lo que significa para nosotros crecer a lo menos en tres mil nuevos socios, igualmente implica hacer el debate político sobre los temas del Congreso en toda la estructura y los niveles de la Confederación y en las CUT Provinciales y CUT Zonales donde tenemos presencia, además debemos pagar las cotizaciones por cada socio afiliado y al respecto, nuestra meta es participar con 10.000 socios, por lo tanto, se necesita tener los recursos financieros necesarios para cumplir con este desafío.
El desafío permanente es movilizarnos por las demandas y por la solución de los problemas más urgentes de nuestros socios; de los campesinos y los asalariados agrícolas, desde ya tenemos que prepararnos y estar dispuestos a participar en las actividades del 8 de marzo en conmemoración del Día Internacional de la Mujer, también debemos participar en la movilización convocada por la CUT para el día 24 de marzo y por supuesto en las movilizaciones y actos de conmemoración del 1º de mayo.
En el contexto general queremos señalamos con mucha fuerza que aunque se nos trata de mostrar que la situación ha cambiado a favor de los trabajadores, incluso se sostiene que la tasa de desempleo o la cesantía ha disminuido en el país, y que por un factor estacional del empleo, hoy faltan trabajadores en algunos sectores productivos, como la agricultura de exportación, la realidad indica que los temporeros ya no trabajan por sueldos miserables de $130.000 o $150.000 mensuales, porque no les conviene económicamente y porque la precaridad en el empleo es tan grande, que ya no la soportan estos trabajadores.
La falsa falta de mano de obra en el sector frutícola; en algunas regiones del país, los empresarios agrícolas pretenden suplirla con trabajadores extranjeros, a los cuales por cierto pueden explotar más fácilmente y pagarles salarios miserables.
Nosotros somos una organización de clase y con principios internacionalistas, por lo tanto no nos oponemos a la contratación de trabajadores de otros países, lo que decimos con claridad es que se le debe pagar el salario justo por el trabajo que ellos realicen.
Entonces, es necesario estar alertas como organización sobre este fenómeno social, económico y laboral, que esta pasando con los temporeros, porque ya se aprobó en el parlamento la ley de subcontrato, y sin duda esta ley afectará directamente a este segmento de trabajadores y trabajadoras, que en la temporada frutícola llegan a alrededor de 700.000 personas.
Consejo Editorial
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