15 DE MAYO CAMPESINOS MARCHARON POR LA ALAMEDA

CONVOCARON: Confederación Campesina Ranquil y Central Unitaria de Trabajadores, CUT

FUNDAMENTACION:

La invisibilidad del mundo campesino y rural para el resto de la sociedad chilena es un hecho concreto, que se nota nítidamente y que en muchos casos esta invisibilidad es dramática y por tanto, los problemas que esconden detrás de esta realidad son muy grandes y complejos.

Por una parte, el desconocimiento de los habitantes de las ciudades de lo que realmente ocurre en el campo, y por otra, la intención de algunas autoridades de ocultar las carencias, las desigualdades, las dificultades existentes en lo económico y social, además se ignora la lucha que a diario libran los campesinos y campesinas para hacer producir la tierra.

En las ciudades se tiene poca conciencia de la importancia de que exista ruralidad y que la producción campesina exista para alimentar a grandes masas de población urbana, en el mundo urbano se cree que es un hecho fortuito y casi normal que ocurran alzas constantes de productos alimenticios básicos y que provienen directamente del campo y lo más grave es que se acepta sin decir o hacer nada cuando se pagar hasta $1.300 por un kilo de papas o hasta $1.000 por un kilo de tomates.

Se desconoce qué está pasando con el problema de la reconcentración de la tierra y el agua en manos de transnacionales de la minería, de las sanitarias y de grupos poderosos de la agricultura de exportación y de los monocultivos

Los múltiples problemas que enfrentan los campesinos en la comercialización de sus productos por la falta de marcos regulatorios en las cadena de comercialización por parte del estado para normas la relación con intermediarios, que en muchos casos sólo son especuladores que no pagan el precio justo al campesino y venden a altos precios al consumidor final.

Es por estos motivos, razones y circunstancias es que la Confederación Nacional Sindical Campesina, del Agro y de Pueblos Originarios Ranquil convoca a sus bases, a las demás organizaciones campesinas, de mujeres rurales, indígenas y de pueblos originarios, a los trabajadores de temporada, a los trabajadores y obreros de la ciudad, a los pobladores, a los estudiantes, a los artistas, a los empleados públicos y a los profesionales y técnicos a participar y a sumarse a estas luchas del campesinado y del los habitantes rurales, para de conjunto y muy unidos logremos la dignidad y la justicia social que nos merecemos, porque los problemas del mundo campesino son transversales al conjunto de la sociedad.

OBJETIVOS :

1.- Lograr la visibilización del mundo campesino en la capital del país.

2.- Hacer presentes a las autoridades pertinentes de los graves problemas que atraviesan los campesinos y campesinas y en general los problemas del mundo rural.

3.- Lograr las alianzas y la unidad necesaria con las organizaciones sociales del sector urbano para luchar en conjunto por la soberanía alimentaria, por la defensa del medio ambiente y la defensa de los bienes y recursos naturales.

RESULTADOS LOGRADOS :

Se logró sensibilizar y movilizar a campesinos, trabajadores temporeros, habitantes rurales y habitantes de las ciudades para llegar masivamente a Santiago para hacernos visibles y presentar a al conjunto de la sociedad nuestras demandas.

Concentramos cerca de 800 campesinos y campesinas, venidos del norte y del sur del país, en el centro de Santiago para entregar un documento de propuestas a la crisis que vive la pequeña agricultura y de los problemas del sector rural a la presidenta de la república y en el ministerio de agricultura.

Estrechar lazos organizacionales y políticos con organizaciones de la ciudad de Santiago, especialmente de trabajadores, de mujeres, de estudiantes, y organizaciones de sectores poblacionales de barrios populares para enfrentar como sociedad organizada la lucha por la tierra, por el agua, por la soberanía alimentaria y la alimentación sana y al acceso de todos, por la lucha contra las transnacionales que contraminan, depredan y que no aportan al verdadero desarrollo del país.

LAS PROYECCIONES DE TRABAJO:

Las proyecciones de trabajo político y social de la Ranquil después de realizada en Santiago la Gran marcha Campesina son grandes y motivadoras, porque se pudo constatar la realidad concreta de desarrollo y las potencialidades de su reforzamiento y crecimiento orgánico.

El trabajo previo al día 15 de mayo, en un tiempo que duró más de seis meses para su preparación y planificación de la marcha, en el territorio físico que abarcó desde el Valle Copiapó por el norte a las comunas de Collipulli en la Región de la Araucanía y la comuna de La Unión en la Región de Lo Lagos por el sur, lo que significó promover los objetivos políticos de la marcha y buscar la participación activa de los más de 10.000 socios en esta iniciativa de movilización por las demandas y la defensa de los dertechos de los campesinos y de los trabajadores y trabajadoras asalariados agrícolas.

El desafío entonces del conjunto de nuestra organización es trabajar con todos aquellos que están dispuestos a seguir en nuestra lucha, también trabajar con quienes entregaron su aporte de trabajo solidario y trabajar las alianzas con organizaciones de la ciudad como la Asociación de Funcionarios de la Universidad de Santiago de Chile o la Municipalidad de Quinta Normal., el Centro Social y Cultural El Sindicato o los jóvenes que trabajaron abnegadamente por el buen éxito de la marcha.

Debemos capitalizar en acciones concretas estos resultados obtenidos, reforzando a todos los sindicatos bases, afiliando los nuevos sindicatos en un plazo breve, mantener las relaciones obtenidas hasta ahora o estableciendo las relaciones políticas e institucionales que sean necesarias para nuestro avance organizacional y el afianzamiento de nuestra propuesta política especialmente en la base social.

a conquistar nuestros derechos perdidos  

DISCURSO CENTRAL DEL PRESIDENTE DE LA CONFEDERACION CAMPESINA

RANQUIL

LUIS CACERES CORTES

Estimadas compañeras, estimados compañeros:

Reciban la más fraternal bienvenida a este acto, en un día histórico para los campesinos y las campesinas de Chile, porque nos ponemos de pié para demandar la solución de los problemas que nos afligen y porque iniciamos un camino de lucha y de movilización para ser visibles en la sociedad y para ser escuchados por las autoridades del gobierno y el parlamento.

Saludamos a todos los participantes activos de esta histórica Marcha Campesina organizada por la RANQUIL , saludamos a los campesinos, a las campesinas, a las y los asalariados agrícolas y los representantes de nuestros pueblos originarios.

Saludamos a los dirigentes de la Central Unitaria de Trabajadores de Chile, CUT, que hoy están presentes en este acto y agradecemos el gran apoyo que nos han brindado para lograr el objetivo de realizar esta activad de movilización social en la capital del país.

Saludamos también a los participantes de otras organizaciones campesinas hermanas de la Coordinadora Campesina de Chile, CCCH, con las cuales trabajamos la unidad y las alianzas políticas para defender nuestros derechos como campesinos, asalariados y pueblos originarios.

Saludamos especialmente a los jóvenes que nos han apoyados activamente en la preparación de esta actividad política y cultural y les instamos a seguir en esta senda de solidaridad y lucha social participando en los sindicatos y en la coordinación entre diferentes estamentos juveniles como los Departamentos juveniles de la CUT , las federaciones de estudiantes o las organizaciones de jóvenes del campo y la ciudad.

Este acto lleno del espíritu de lucha y combate contra el modelo neoliberal que oprime y empobrece a nuestro sector agrario y rural, más aún hoy cuando cae sobre los hombros de los trabajadores y de los campesinos la inmensa crisis económica y financiera, originada por el descalabro y la avaricia del imperialismo mundial y las empresas transnacionales, en colusión con el capital nacional y las fuerzas que lo sostienen.

Los más de 260.000 pequeños productores y productoras agrícolas y los más de 700.000 trabajadores y trabajadoras asalariados agrícolas, los mal llamados temporeros, no estamos dispuestos a soportar y cargar los efectos y consecuencias de la crisis de los poderosos, no aceptamos que se nos paguen bajos precios por nuestros productos y se deteriore cada día más nuestra calidad de vida en el sector rural, los trabajadores agrícolas demandan justicia social, que se paguen salarios justos y se respete la deficiente legislación laboral y exigimos trato digno y una protección social decente para nosotros y sus familias.

Nuestra lucha tenaz y decida es porque se respeten nuestros derechos como campesinos y asalariados agrícolas y por ganar y consolidar el espacio legítimo de participación social y política que tenemos en la sociedad, sin ningún tipo de exclusión ni menoscabo de nuestra calidad de ciudadanos.

Nuestra propuesta para reconquistar nuestros derechos está basada en la diversidad de los problemas y la integralidad que se debe considerar para las soluciones que demandamos.

La lucha por la tierra para los campesinos y las campesinas, significa que retomemos el proceso inconcluso de la Reforma Agraria chilena, cortado brutalmente con el golpe militar de 1973, es decir, retomar la reforma Agraria en las condiciones actuales y proyectándola como proceso hacia el futuro, con el sentido de integralidad y con objetivos de desarrollo económico de la nación y el bienestar de toda la población.

Demandamos entonces, que las tierras que están en poder del Estado Chileno, que en cifras globales alcanzan las 347.000 hectáreas y que más precisamente están en manos de organismos como el Servicio Agrícola y Ganadero, ramas de las fuerzas armadas o en el Ministerio de Bienes Nacionales e incluso en poder de particulares, queremos que se empiece un proceso de repartirlas a los campesinos sin tierras.

El derecho a la tierra debe estar ligada indisolublemente con el derecho al agua, porque estos dos bienes son necesarios para realizar la producción campesina, pero también son estratégicos para el progreso y el desarrollo del país.

Nuestra propuesta concreta es la renacionalización del agua, que no es nada menos que las aguas sean un bien nacional y cumplan un rol social, donde el Estado Chileno sea el dueño de este vital recurso natural.

Nuestra propuesta también considera cambiar el actual Código de Aguas, por otro donde los campesinos tengan el libre acceso, propiedad y manejo de este recurso.

Los campesinos y campesina reivindicamos nuestro derecho a alimentarnos digna y sanamente. Como también a alimentar a nuestro pueblo, por lo que proponemos la soberanía alimentaria, como una estrategia de desarrollo económico y social, además de conseguir una buena salud para toda la población.

La soberanía alimentaria es nuestro derecho a producir libremente los alimentos necesarios para el país, respetando nuestra cultura alimentaria, vale decir, sin la ingerencia y las presiones de las empresas transnacionales de la agricultura, los productos transgénicos y los agronegocios.

Proponemos el desarrollo de una pequeña agricultura sin agro tóxicos, sin elementos transgénicos. En consecuencia, proponemos la práctica de la agroecología para nuestra agricultura familiar y campesina.

Otro gran problema muy sentido por los campesinos es su endeudamiento, en especial con el Instituto de Desarrollo Agropecuario, INDAP, son más de 12.000 campesinos y campesinas que están endeudados con este organismo estatal, los cuales no tienen ninguna posibilidad de seguir produciendo y están condenado a su desaparición o emigrar a las ciudades a agrandar los cordones de miseria y pobreza ya existente.

Nuestra propuesta concreta es que se elimine el total de la deuda de los campesinos con INDAP, porque es desigual e indigno el trato que se da a nuestro sector si se compara con el apoyo otorgado por el Estado a los bancos, a las empresas salmoneras o a los empresarios forestales para que enfrenten su propia crisis y además despidan a destajo y arbitrariamente a sus trabajadores.

Solo reclamamos un derechos como ciudadanos y que no significaria un gran desembolso para el Estado de una gran cantidad de recursos financieros para eliminar esta deuda.

Los trabajadores y trabajadoras asalariadas agrícolas son un sector que viene atravesando abusos patronales, dificultades sociales, problemas y conflictos laborales desde la dictadura, a finales de los años 70, cuando se implantó el Plan Laboral, hoy transformado en el Código del Trabajo y se decretó la apertura económica del país hacia los mercados externos.

Desde entonces la agricultura se orientó hacia la producción frutícola, vitivinícola y forestal porque es rentable y supuestamente genera más ingresos para el país, pero el negocio ha generado ganancias para las transnacionales y para empresas capitalistas chilenas, a costa de la explotación inhumana de miles y miles de trabajadores.

Nosotros proponemos el cambio del actual Código del Trabajo y que uno de los principales derechos que se estipulen en un nuevo código, debe ser el derecho a la negociación colectiva para los trabajadores asalariados agrícolas.

Demandamos un trato laboral digno y salarios justos, de acuerdo al trabajo realizado y el rendimiento que se nos exige en cada una de las faenas.

Demandamos ambientes laborales libres de la contaminación por agrotóxicos, plaguicidas y pesticidas que dañan la salud de las personas y del medio ambiente.

Demandamos el cumplimiento de las leyes sobre salas cunas, de casinos y de transporte adecuado para los trabajadores y trabajadoras.

Exigimos poner fin a los contratista y subcontratistas en el sector de de fruticultura, la floricultura y en todas las faenas que ocupen trabajadores que sean de carácter temporal

Exigimos un nuevo sistema previsional para los trabajadores agrícolas, eliminando el actual modelo de Administradoras de Fondos de Pensiones, AFP, porque estos trabajadores en el actual sistema nunca podrán jubilar y sólo serán una carga para sus familias al momento de acogerse a su merecida jubilación.

Compañeros, compañeras:

Todas esta demandas, exigencias y reivindicaciones solo las lograremos con una organización sindical fuertes, activa, con visión política de largo plazo y altamente representativa de los intereses de los campesinos, de los asalariados agrícolas, de los pueblos originarios y de las grandes mayorías nacionales y de los propios trabajadores.

Por esto, nuestro sector y las organizaciones campesinas nacionales exigimos al gobierno y al parlamento que se legisle para desarrollar y fortalecer las organizaciones campesinas en los aspectos de su financiamiento, su gestión y su aporte político a la democracia en Chile

Todo lo anterior, sólo será posible con un cambio de sistema político y económico en el país, es decir, en un sistema distinto al capitalismo.

Para ello es preciso que se cambie la Constitución Política del Estado, que se ponga fin a la exclusión política, especialmente para que los dirigentes sociales y sindicales tengan representación parlamentaria.

Llamamos a las organizaciones campesinas para que se involucren en el trabajo de creación de nuevos sindicatos campesinos y de salariados agrícolas, como una forma de hacernos visibles en otros sectores de nuestra sociedad, para lograr la solución de nuestros problemas, para a través de la acción social y política participar en la decisiones que se tomen para el mundo rural y para todos los trabajadores y trabajadoras chilenos.

POR LA CONQUISTA DE LA TIERRA PARA LOS CAMPESINOS

POR NUESTRO DERECHO AL AGUA PARA LOS CAMPESINOS Y EL PUEBLO

POR UNA SOBERANIA ALIMENTARIA PARA TODOS LOS CHILENOS

POR SALARIOS JUSTOS, BUEN TRATO LABORAL Y UNA PREVISION SOCIAL DIGNA PARA LOS SALARIADOS Y ASALARIADAS AGRICOLAS

CON UNIDAD, LUCHA Y MOVILIZACION

¡A CONQUISTAR NUESTROS DERECHOS PERDIDOS!

 

CONFEDERACION NACIONAL SINDICAL CAMPESINA Y DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS RANQUIL

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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